El impacto de los trastornos metabólicos y vasculares
La causa más frecuente de este daño macrovascular es la nefropatía diabética, donde la hiperglucemia crónica altera la matriz extracelular. De igual manera, la nefropatía hipertensiva ejerce una presión hidrostática desmedida que desgarra los podocitos. Cuando estas condiciones se descuidan, el paciente experimenta una transición silenciosa pero destructiva hacia una insuficiencia renal crónica, o incluso puede manifestar caídas súbitas en la filtración bajo un cuadro de insuficiencia renal aguda.
